Investigadores del Instituto de Tecnología de Materiales en el campus de Alcoy de la UPV han desarrollado en el laboratorio un nuevo producto a partir de residuos de neumáticos fuera de uso de automóviles y camiones, que permite absorber el ruido y las vibraciones. Está especialmente dirigido al sector de la construcción, como material para el aislamiento acústico y vibracional de paredes, suelos y techos.
Según explican los investigadores, el residuo de neumático está compuesto por partículas de caucho, fibras metálicas y fibras textiles. Algunos de estos componentes, en concreto las partículas de caucho, se utilizan ya en campos de fútbol de césped artificial, parques infantiles e incluso en mezclas de asfalto para reducir la sonoridad del tráfico.
“Nuestra idea fue ofrecer un producto de más valor añadido, incorporando la fibra textil del residuo del neumático, un componente que apenas se aprovecha y del que ya conocíamos su potencial como absorbente acústico gracias a un estudio que realizamos en nuestros laboratorios. Los beneficios de este producto son tanto económicos como medioambientales, ya que evitamos también que los desechos de neumáticos acaben en los vertederos”, destaca Antonio Nadal, uno de los autores.
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